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Desde que hemos empezado a controlar el uso del plástico en casa y hacer una compra más consciente, hemos reducido a la mitad nuestros residuos. Antes bajábamos a echar la basura (no orgánica) dos veces por semana y ahora estamos a 1. Nos gustaría ir más allá y reducir todavía más nuestros residuos plásticos. La mitad de nuestra bolsa de basura de plástico semanal, eran los recipientes de los yogures.

Nos encantan los yogures y no queríamos prescindir de ellos. Alguna vez los he comprado en tarro de cristal, pero no son los que más nos gustan y no siempre hay en el supermercado, sin hablar del cartón que llevan para mantenerlos unidos. Así que empecé a darle vueltas al asunto y la única solución que me pareció viable era hacer los yogures yo misma! Pensé en comprarme una yogurtera, pero luego lo pensé mejor, porque la yogurtera, es un trasto más en la cocina y encima es de plástico…… y si luego me pasaba lo mismo que con la panificadora… la iba a tener de adorno.

Además, ¿sabéis que los recipientes de los yogures no se reciclan? Yo pensaba que sí, pero parece ser que el reciclaje es muy caro y al final una buena parte de los vasos de plástico de los yogures, terminan en la incineradora.

Me puse manos a la obra a buscar recetas por internet, recetas de yogures sin yogurtera, y descubrí que se pueden hacer en el horno, la thermomix y también con la olla exprés! ¡Bingo!

La única receta que he probado es con la olla exprés, el primer intento fue un poco desastre porque los yogures se quedaron líquidos, el segundo mucho mejor y la verdad es que están buenísimos. Hasta mi marido que al principio miraba los yogures con recelo, ahora se ha enganchado y ya sólo toma los que hacemos en casa. Aquí tenéis la receta para 8 yogures:

Ingredientes:

– 1 litro de leche entera (vaca, oveja o cabra)

– 1 yogur de 125g griego o al gusto (es importante que sean cremosos y que tengan bastante consistencia para que nuestros yogures no queden demasiado líquidos, a mí me gustan los de cabra)

– La olla exprés

– Recipientes de cristal (yo uso los de las mermeladas, la miel, la mostaza, etc porque no tengo suficientes tarros de cristal de yogures). El único peligro de esto es que cuando empiezas no puedas parar y te zampas un yogur del tamaño de un bote de mermelada de una sentada😊.

 

Preparación:

– Calentar la leche hasta que comience a hervir y retirar del fuego.

– Dejar que baje la temperatura hasta unos 60°C, yo no tengo termómetro, así que cuando puedo dejar el dedo metido en la leche durante 10s, sé que ya está a unos 60°C.

– Mezclar el yogur con la leche a 60°C.

– Echar la mezcla en los recipientes de cristal que tengas. Lo mejor es que tengan tapa, para no usar papel de aluminio.

– La olla exprés tenemos que calentarla previamente. Yo al principio la calentaba con agua y luego la tiraba, pero es una pena. Ahora lo que hago es calentar la leche para los yogures o aprovecho y hago una crema, sopa o algún guiso y así tengo ya la olla caliente.

– Introducimos los yogures en la olla exprés vacía (sin agua ni nada). Yo suelo hacer 2litros de leche, así que tengo dos pisos de yogures. Cerramos la olla y dejamos unas 8 horas o una noche.

– Saca los yogures de la olla y mételos en la nevera. 

Hemos probado muchas combinaciones: leche de vaca con yogures de vaca o de cabra, leche de cabra con yogures de cabra, yogures griegos, normales, de cabra, en tarro de cristal, etc y de momento nos quedamos con leche de vaca y yogur griego. Ya os dejo a vosotros encontrar la combinación que más os gusta!

Están buenísimos, muy cremosos y nada ácidos. Los puedes acompañar con miel, mermelada, azúcar o sin nada porque están deliciosos.

La única pega es que ahora consumimos más bricks de leche, el reciclado de los bricks de leche es muy costoso, ya que están compuestos por 3 materiales: cartón, plástico y aluminio. Pero al menos se reciclan. Ahora estoy investigando si es mejor comprar leche en brick o en botella de plástico, ¡pero eso será para otro post!